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Hace unos meses recibí un encargo distinto a lo que suelo confeccionar para mí, quien me lo pedía era María, una viajera incansable (no dejéis de visitar su blog, Destinos errantes, os va a encantar) que no ha podido ser más paciente ni más encantadora conmigo. Me propuso un reto distinto que acepté de inmediato porque prometía convertirse en una prenda delicada y hermosa de la que ambas pudiéramos sentirnos orgullosas.

María quería un vestido tipo "chemise", es decir, un vestido vaporoso que lleva fruncidos la cintura y el escote, adornado con un fajín de color. Dado que no usaría corsé y que la tela principal era transparente, se hacía necesario confeccionar un bajo vestido a modo de enagua, con ballenas que aportasen al busto cierto realce necesario para que el efecto final se acercase en lo posible al que se obtiene con un corsé regencia. Así que una vez seleccionadas las telas (algodón blanco para el bajo vestido y muselina del mismo tono para el vestido) me puse manos a la obra con los patrones, modificando lo necesario para acercarnos a ese aspecto final que tienen los vestidos-camisa de comienzos de siglo XIX. El toque final de color iba a aportarlo el fajín en terciopelo negro. En esta ocasión mi intención era realizar el máximo posible de acabados a mano y no puedo estar más satisfecha con el resultado. 









 Y este es el resultado final sobre su orgullosa dueña.

Muchísimas gracias de nuevo, María, por haber contado conmigo para este proyecto, ha sido un verdadero placer.















Mi última pasión se llama cartonage, la descubrí gracias a la necesidad de poder hacer mis propias sombrereras y así ofrecer la posibilidad de encargarlas junto con los sombreros e, incluso, regalar una con cada sombrero que me encarguen. Mientras hacía experimentos pensé en que el cumpleaños de Patch estaba cerca y, como ya conté en la anterior entrada, el corsé no contaba como regalo para este año. No, no, yo quería hacerle algo especial y con ese toquecito pinup que tanto nos gusta. Hubiera preferido una tela con cerecitas, que es un tipo de estampado que nos encanta a las dos, pero me decanté por los lunares pequeñitos que siempre quedan bien. 

El maletín está forrado en tela de algodón de lunares roja y azul marino, se cierra con un lazo azul de raso, el asa está sujeta por dos pequeños botones forrados y, como detalle único y broche final al conjunto, tiene su nombre bordado en la parte frontal. Hacer este maletín fue muy satisfactorio, el resultado es sólido y vistoso. Lo mejor de todo: que es 100% personalizable. Acepto encargos, por supuesto, puedes tener uno totalmente a tu gusto a partir de 30 euros.

Espero poder enseñaros próximamente mi primera sombrerera :)

Hoy es un día especial. No porque se acabe el año, o porque al fin regrese al blog después de meses de silencio, el día de hoy es especial porque es el cumpleaños de alguien a quien quiero como a una hermana, el cumpleaños de Patricia (Pato, Getzsemane, Hilda, Patch..., ¿importa el nombre realmente?). No hace mucho bromeábamos al darnos cuenta de que hemos superado el lustro de amistad, y aunque no haya habido de por medio una medallita con un "Mari te quiero" grabado, creo que la nuestra es una amistad sana y consolidada que seguirá creciendo y madurando conforme lo hagamos nosotras.

Este corsé que vais a ver, lucido con orgullo por ella, es el que más tiempo he tardado en confeccionar, por demasiados motivos y la mayoría ajenos a la confección en sí. Soy de la opinión de que las cosas suceden cuando deben suceder, y este corsé no podía estar listo hasta este año, hasta el momento adecuado en el que Patch pudiera ponérselo y sentirse orgullosa del aspecto que ofrece con él. Es un corsé en el que he invertido tiempo y cariño, el brocado negro me lo dió ella, una compra cara y de calidad que debía usarse para algo especial, está forrado en algodón morado y bordado con hilo a juego, además modifiqué el patrón original para que los tirantes sean más prácticos y cómodos, de manera que pueda ponerse con escotes sin miedo a que se vean. Como digo, me ha llevado tiempo, de hecho este es el regalo de cumpleaños de Patch de hace dos años. Sólo una amiga tiene tanta paciencia, jejeje. 

Pero a decir verdad, lo que yo he hecho es lo de menos en el resultado final, ¿sabéis qué es lo más valioso y digno de ser mostrado de estas fotografías? El valor y la constancia de la mujer que véis en ellas. Detrás de esa sonrisa traviesa hay una voluntad de hierro, una capacidad de sacrificio y de esfuerzo heróicas, una constancia digna de admiración. Si alguien me ha enseñado que pase lo que pase hay que seguir levantándose y presentando batalla es Patch, me lo ha enseñado cada día desde que nos conocimos. Realmente me gustaría que la conociérais, que la conocíeseis de verdad, lo que hay detrás de la imagen que muchas veces tenemos que ofrecer para que nadie se extralimite con nosotros, que supiérais la historia que hay detrás de estas fotos... Seguramente entenderíais que todo puede conseguirse con esfuerzo y que no importa las zancadillas que te pongan, hay que seguir levantándose y seguir luchando, porque los sueños se alcanzan, ¡claro que sí!, pero nunca son gratis. Que el tiempo y la energía que se invierten lloriqueando y quejándose de lo injusto que es el mundo, pueden invertirse en alcanzar nuestros objetivos...

Estoy orgullosa de ser amiga de alguien como tú. Estoy orgullosa de todo lo que has logrado y de todo lo que sé que vas a lograr. Feliz cumpleaños.



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Os deseo a todos un feliz fin de año 
y que en 2014 alcancéis todas aquellas metas por las que os estáis esforzando.



El pasado marzo, en Zaragoza, tuve la suerte de coincidir con Ana Rodríguez Arcas (Nana Brauner) y ver en persona la miniatura que lucía, creación suya, muy al uso de las que se usaban en la época que recreábamos aquel fin de semana. Me entusiasmó y me pareció esa clase de objeto, que por la dedicación y las capacidades que precisa, son difíciles de conseguir, más aún cuando no son copias impresas montadas sobre el marco, sino miniaturas hechas a mano por ella. Si, como lo léeis, ella pinta miniaturas y después las monta sobre el marco que uno elige (y debo decir que el catálogo es extenso y que todos son preciosos). Así que aproveché la oportunidad para encargarle una para mí, pues no soy mucho de joyas y sí de elementos tan especiales como éste que añaden atractivo al conjunto completo.

Tengo que decir que mi cámara no es buena, no tiene macro ni todas esas cosas maravillosas que hacen que las fotografías salgan bien casi a la primera. Después de montones de intentos esto es lo mejor que he logrado, así que pido disculpas a la autora por no saber reflejar fielmente la belleza de su obra. 

Seguro que el retratado os es familiar, jejeje, si, confieso que la base del retrato es un fotograma de "Persuasión" y él su protagonista: Rupert Penry-Jones. Digamos que cuando me plantée encargar una miniatura no se me ocurrió nadie mejor y más puramente "regenciable" que él en ese papel, junto con que su aspecto es también el de un personaje de una de mis historias al que le tengo mucho aprecio y, por último, el detalle de tener algunos rasgos comunes con mi pareja, razón por la cual, si yo no os dijese que la foto que le envié a Ana era la de Rupert, creo que podría decir que es un retrato de mi Chema y sería creíble :) Pero como las cosas son lo que son, os lo cuento y así queda aclarado el por qué es éste retrato y no otro.

A mi personalmente estas miniaturas me parecen preciosas y elegantes, tanto si se encargan para regalarlas como si se hace para uno mismo, ya digo que ésto no es algo que abunde en la red y mucho menos que pueda conseguirse a un precio más que razonable (como es en este caso). E insisto: encima puedes pedir que te haga el retrato de quién tu quieras.  


Por mi parte voy a estrenarla el próximo fin de semana en Vitoria, y a partir de ahí, creo que la usaré siempre que recree esta época, porque además tiene la ventaja de que las miniaturas se lucían de muchas maneras, así que si no es colgada de un lazo y prendida sobre el corazón, será con una cadena al cuello o simplemente sujeta como un broche. ¡Estoy entusiasmada con ella! y es que además del valor sentimental, es una pequeña obra de arte de una gran artista que ahora es de mi propiedad, jejeje :)



Conocí a Bea cuando yo tenía quince años y ella dieciocho, todavía me acuerdo de la impresión que me causó aquel día: me pareció alguien seguro de sí mismo y de sus opiniones y con un genial sentido del humor y energía. Precisamente entonces me tocó atravesar uno de esos malos momentos que te hacen madurar y entender un poco más el mundo y su funcionamiento, y precisamente alguien que no esperaba que estuviera ahí apareció para darle sentido a todo y demostrarme que la amistad era exactamente como yo la entendía. Pese a la diferencia de edad (que entonces se notaba mucho más que ahora que ambas estamos asentadas en la treintena) siempre me trató como a una igual, no como a la menor de las dos, ni pretendió darme lecciones ni mucho menos. Al revés, congeniamos de inmediato y nos convertimos en compañeras inseparables. Han pasado ya casi veinte años, ¡veinte años!, y puedo decir con orgullo que nuestra amistad sigue igual, más fuerte si cabe, pero con la misma esencia. Atrás han quedado, si, esas largas conversaciones sentadas en la parada del autobús de madrugada comiéndonos cada una una palmera de chocolate y una buena bolsa de pipas (jajaja, que tiempos aquellos), pero aún somos capaces de pasarnos horas y horas hablando de lo humano y lo divino y quedarnos aún tema para llamarnos horas después por teléfono y seguir hablando. Bea sigue siendo la persona a la que admiraba entonces y admiro ahora, a través de ella he podido conocer otra vida distinta a la que yo he seguido, he conocido la experiencia de ser mamá de dos maravillosos muchachos de los que estar orgullosa, la he visto pelear por lo que era justo, sufrir y después recuperarse para seguir presentando batalla. Sigue siendo la misma, o mejor dicho, se ha convertido en alguien mejor pero conservando la esencia de la persona que ya era cuando la conocí. No sé qué será de nuestra vida en el futuro, lo que sí sé es que pase lo que pase seguiremos siendo amigas, porque ya hemos superado todas las fases que nos tocaba superar, incluso en algún momento supimos que nos tocaba recorrer el camino por separado para reencontrarnos después y sentir que nada había cambiado. Sé que no hay nada que pueda decir que ella no vaya a entender y que si no me entiende, con el cariño y el respeto que siente por mí hará lo posible por hacerlo y desde luego lo aceptará desde el primer momento. Sé que cuando me equivoco no tiene reparo en decírmelo, con afecto, pero me lo dice... y del mismo modo sé que puedo confiar en ella en todos los aspectos de mi vida y de mi personalidad. Y que desde luego es mutuo. Quizá seamos muy distintas en muchas cosas, pero en lo importante, en lo esencial, somos muy iguales y esas semejanzas y diferencias hacen que nuestra relación sea tan buena.

¿Por qué os cuento esto? Pues en principio porque me apetecía decirlo, jejeje, pero también a modo de introducción al bordado que quiero enseñaros. Hace años Bea me regaló un cuadro bordado a punto de cruz de un osito (un cuadro perfecto para la habitación de un pequeñajo que llegará cuando sea el momento adecuado a nuestra vida). Es un cuadro hecho con tanto amor, y al que se le ha dedicado tanto tiempo y cuidado, que para mi es uno de los regalos más especiales que ha podido hacerme a lo largo de estos años, (ese y el perrito dálmata de peluche que se marchó con mi pequeño Lucas ya que era su favorito). Así que este año quería hacerle algo igual de especial o al menos intentarlo. Como ando coqueteando con el bordado me pareció buena idea mezclar un poco de diseño y el arte de bordar así que me puse manos a la obra y este fue el resultado:

A ella le ha gustado mucho y ese era el objetivo, así que pese a los fallos que pueda tener porque es un bordado de principiante yo me siento satisfecha. Está hecho con mucho cariño y dice exactamente lo que quiero que sepa, porque es así, porque siempre ha estado en mi vida cuando la he necesitado y espero que ella sienta lo mismo, que sepa que puede contar conmigo para lo que sea, no importa. Me gustó hacerlo y si os digo la verdad, desde que lo acabé ha estado en ese lugar de la estantería y ahora noto que falta, así que es posible que termine haciéndome un gemelo para que las dos tengamos ese recordatorio a nuestro lado para no olvidar que estamos para eso y para mucho más.

Si queréis hacer uno igual aquí os dejo el esquema de bordado que dibujé en su momento:


En un principio no tenía planeado participar en este reto, pero como tenía que hacerme una enagua para la recreación del mes próximo (ya que después de la de Zaragoza decidí jubilar la que usaba desde hace años) he aprovechado para participar en él. 

Ultimamente estoy bastante ocupada, mucho trabajo, poco tiempo y demasiadas cosas que querer hacer con ese escaso tiempo. Tengo pendiente publicar alguna entrada nueva de cocina y otra de bordado, espero poder publicarlas próximamente y si no es así... pues tampoco era tan importante ¿no? No sé vosotros, pero yo me estoy tomando este año con filosofía y centrándome en el día a día que es lo importante. No me puedo quejar, me va bien y me llevo pocos disgustos, asi que no puedo pedir más.

Al tema: no quería perder demasiado tiempo haciendo una enagua elaboradísima, eso lo dejo para otra que pueda hacer más adelante; de paso quería aprovechar una tela muy fina que ya usé con una de las dos camisolas que tengo hechas para este periodo.  De manera que me lo planteé como un proyecto que pudiera hacerse en una tarde y aquí vengo a compartirlo para quién pueda serle útil y quiera animarse a seguir las sencillas instrucciones para coserse una enagua:

- El esquema son: un trapecio y un rectángulo. El trapecio es la parte delantera, ten en cuenta que esta parte ha de llegar más o menos hasta la mitad de los lados de tu cintura (cintura imperio, se entiende, justo bajo el pecho). A la hora de dibujar las piezas contempla darle el largo suficiente para poder hacer una jareta en la cintura y un dobladillo en el bajo, en esa parte es mejor que sobre tela a que falte ;) Además de esas dos piezas te harán falta dos tiras que harán la función de los tirantes de la enagua, puedes hacerlas de la misma tela o usar lazo, galón, lo que prefieras... a mi personalmente me gusta que estén hechos del mismo material.

- Una vez cortadas todas las piezas hay que coser los laterales de la parte delantera a la trasera y sobrehilar (importante, siempre, siempre, sobrehila lo que cosas, puede parecerte una tontería pero no querrás llevar hilos colgando o que después de dos lavados la prenda que tanto esfuerzo te costó coserte esté hecha un desastre).

- Ahora hay que coser la jareta por la que va a pasar un cordel o un lazo que fruncirá la cintura y ajustará la enagua.  También puedes hacer una abertura en el centro de la parte trasera y coser una cinturilla que cierre con un botón... como en los vestidos, eso ya queda a tu elección; en este caso, como decía, yo he querido complicarme lo menos posible y éste es un sistema igualmente válido. Cose también los tirantes, necesitarás usarlos en el siguiente paso.

- Una vez tengas hecha la jareta y pasado por ella el lazo o el cordel tendrás que probarte la enagua, ajustala de tal manera que quede lisa por delante y en los laterales, de modo que todo el fruncido quede en la parte central de la espalda. Eso ayudará a darle mayor volumen a esa parte de tus vestidos. Una vez ajustada marca la posición de los tirantes o sujetalos con alfileres en su posición. Cose los tirantes asegurándote de que queden bien fijados a la parte superior e inferior de la jareta, y por supuesto, ten cuidado de no dar ni una sola puntada en el espacio por donde tiene que correr libremente el lazo o cordel.

- Por último hay que coser el bajo, aquí si es aconsejable coser a mano, aunque lleve tiempo el resultado es mucho mejor y siempre puede descoserse si es necesario. Tened en cuenta que en esa época no había máquinas de coser, por lo que las costuras vistas modernas (como el bajo de unos vaqueros, por ejemplo) son absolutamente anacrónicas en estas prendas ;)

Y eso es todo. Rápido, sencillo y eficaz. He aquí el resultado:


Los datos del reto:

The Challenge / El reto: # 11 Squares, rectangles and triangles / Nº 1 Cuadros, rectángulos y triángulos
Fabric / Tela: Fine cotton. / Algodón fino.
Year / Año: 1813
Notions / Materiales: Fine cotton with a lace border. / Algodón fino con una cenefa de encaje.
How historically accurate is it? / ¿Cuán histórico es?: It is inspired by reproductions of petticoats views in a reenactors blogs and museums. / Está inspirada en reproducciones de enaguas vistas en blogs de recreación y en museos.
Hours to complete / Horas para completarlo: Not more than five. / No más de cinco.
First worn / Primer uso:  Still unused, I will at the end of June in the bicentenary of the Battle of Vitoria. / Aún sin estrenar, lo haré a finales de junio en el bicentenario de la Batalla de Vitoria.
Total cost / Coste total: None, I had all the materials.  / Nada, tenía ya todos los materiales.