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Crónica de la 3ª Reunión de la Sociedad Victoriana Augusta.

Después de algo menos de un año de planes y cábalas de todo tipo al fin llegó el primer viernes de octubre de 2008.

A las 5:30 me puse en pie, un madrugón que ya sabía no sería el único que me haría pasar sueño, pero ¿importa el sueño cuando estas tan bien acompañado? Tenemos experiencia acumulada y creo que todas podemos decir que no, que no importa nada pasar sueño a cambio.

Sobre las once y media (llegué tarde por culpa de un atasco a la entrada de Guadalajara) llegué a la estación de Avda. de américa y no tardé en encontrar a miss Ament. Tras darnos muchos abrazos (y es que aunque hacía poco que nos habíamos visto nos echábamos mucho de menos), nos pusimos en marcha ya que habíamos quedado en secreto en ir a recoger juntas a miss McClelland. Una hora después veíamos aparecer a nuestra Dama Jovial, una preciosa valquiria morena que sonreía con timidez... y es que el primer segundo siempre es raro, pero con el primer abrazo se van los nervios. Empezamos a hablar y ya no paramos en todo el fin de semana ¿verdad? Las tres ya juntas y felicísimas (era de esperar que cuando nos juntaramos tuviéramos mucho peligro) nos encaminamos a Atocha que era donde habíamos quedado con el resto del grupo que viajaríamos a Malpica. No fue difícil localizar al numeroso grupo en torno a un montón de maletas y sombrillas... lo sorprendente fue que estaban acompañadas por un cámara de TVE y, ¡¡¡horror!!!, una periodista. Por suerte se fueron muy rápido (creo que notaron las ondas de energía negativa que despedía) y pudimos abrazar a todo el mundo... Tras besos, abrazos y bienvenidas me enteré de la historia del cámara y la periodista (que es mejor que cuenten quienes estaban allí), confisqué su tarjeta (palabra que no voy a destruirla) y me fui con Lady Áyden a comprar los billetes de tren. Con los billetes en la mano (y tras una escena desagradable con una pija a quien el karma castigará por mezquina) regresamos con el grupo para comer algo antes de subir al tren.

El viaje a Talavera de la Reina duró algo más de hora y media, nos reímos mucho, hablamos otro tanto, y posiblemente le pusimos dolor de cabeza a algún que otro pasajero... al fin llegamos a Talavera y pedimos los tres taxis que necesitábamos. De manera que con puntualidad británica a las seis menos cinco estábamos frente a la puerta de la casa rural. El dueño salió a las seis a recibirnos y nos enseñó la casa, de la que está orgulloso y no es para menos. Es un caserón acogedor, lleno de rinconcitos curiosos. Tras mostrarnos toda la casa, hacernos la ficha y alguna recomendación nos dejó a nuestras anchas. Tengo que decir además, que el caballero es encantador y que en todo momento se ha preocupado de que estuviésemos cómodas y que no nos faltase de nada. ¡Ah!, y para que os quedéis tranquilas hoy me ha hecho la transferencia del dinero de la fianza.

Cada cual subió su equipaje y un grupo nos fuimos a hacer la compra del fin de semana. Una vez tuvimos los víveres en la casa, fueron llegando el resto de victorianiñas: la signora Camilleri, Lady Beatrix, Lady Brandon y por último (gracias a sus madrinas que fueron a recogerla aún con el riesgo de toparse con el conejo de la curva) la misteriosa y esperada señorita Greenwood. A lo largo de la tarde nos fuimos acomodando en la cocina, de modo que acabamos cenando allí por tandas (según llegaba la gente) unas ricas pizzas que había podido comprar Lady Raisah (gracias otra vez por encargarte de una parte de la compra). Charlamos muchísimo y poco a poco nos fuimos dispersando por la casa, de manera que cuando fui a entregar un encargo de un amigo a cierta dama descubrí a mi regreso al salón que todas las contraventanas estaban cerradas y las victorianiñas un poco enfadadas. Me contaron entonces que estando tan tranquilas en el salón (cuyas ventanas daban a la calle), unos tipos se habían puesto a llamar a la ventana, de modo que para que las dejasen tranquilas habían cerrado las contraventanas en una indirecta muy directa. Pero los tipos insistían, de un modo que como dicen aquí parecían zombies tratando de conseguir que les abrieran. Me asomé y les amenacé con llamar a la GC... y la cosa no funcionó demasiado porque aún dieron un poco de guerra. Pero al final, como nos oyeron protestar, debieron de entender que no eran bien venidos y se fueron para volver poco después llamando a la ventana e informando de que se iban pero que nos dejaban una nota. Seguimos a nuestro aire, charlando, bebiendo y picando de lo que habíamos comprado y una hora después aproximadamente abrimos la ventana para ver qué habían dejado... era una nota. La nota venía a decir algo así: [i]Luis, 34 años, licenciado en ciencias químicas. Director del departamento de calidad de una importante empresa internacional. ¿Por qué garrulo?[/i] Y su número de móvil. Todo esto venía a que en nuestro enfado por molestarnos de esa manera les llamamos así. Pero es que la situación no era para menos. Como bien dije en ese momento, si hubiéramos ido hasta allí para salir y conocer gente no habríamos estado en la casa de charla a la una de la madrugada, ¿no? Me temo que a veces la gente no entiende cosas realmente obvias, y este fue uno de esos casos. En fin, lo siento Luis, pero te lo montas fatal para ligar, y tus amigos lo mismo.

El resto de la velada transcurrió entre risas, conversaciones sobre multitud de temas, vídeos musicales (¡¡¡Peterrrrr!!!!), y fragmentos de "The Rocky horror picture..." Al final me acosté sobre las tres o las cuatro de la madrugada, no lo recuerdo.

El sábado nos levantamos a las diez de la mañana (para dar tiempo a dormir un poco a los más trasnochadores) La signora Camilleri, que es una joya de mujer, ya estaba en la cocina haciendo café para todos (lo dicho, un cielo) y allí fuimos desayunando según nos levantábamos. Como la noche anterior se acabaron parte de las bebidas, unas cuantas nos volvimos a ir al supermercado para comprar alguna botella más de cocacola y otros víveres.

Aparte de esto, el plan de la mañana era vestirse sin prisa e ir a la fábrica de conservas artesanales el que quisiera... El problema fue que nos lo tomamos con demasiada calma y al final eran la una / una y media de la tarde cuando salimos de la casa y claro, la fábrica estaba cerrada. Pero bueno, al menos nos dimos un paseito, nos dio el sol y los pocos habitantes que nos vieron en Malpica se sorprendieron un poco. Al volver a casa, Lady B. y yo nos fuimos de expedición para ver si se podía comer en los alrededores del castillo con su precioso coche nuevo. El caso es que el castillo es privado y no tiene ningún sitio cerca con césped donde hacer un picnic. Así que volvimos a la casa con la decisión de comer en el patio que tiene la casa rural. Pusimos la mesa entre todos, preparamos la comida... y comimos la mar de a gusto en el patio, con el solecito de primeros de octubre y la mejor compañía. Reímos, bebimos horchata que trajo Lady Brandon... y después unas cuantas damas se retiraron a dormir la siesta mientras que otras, que teníamos esa misma intención, terminamos sin movernos de allí y riendo y hablando hasta las cinco o las seis de la tarde. Como estábamos cansadas, pensamos en echarnos siquiera un rato antes de que fuese hora de vestirse para la cena y volvimos al cuarto que ocupaba con Lady Áyden y miss Siddons............ y esa fue la primera reunión multitudinaria en mi cuarto. Hay que decir que esa habitación había sido en origen una biblioteca, con una preciosa chimenea de cerámica talaverana que tiene un gran valor histórico... El caso es que la habitación tiene una zona de estar, y terminó convirtiéndose (como la cocina) en un rincón ideal para reunirse a charlar en calma. El caso es que entre unas cosas y otras se hizo denoche y llegó el momento de bajar a preparar la mesa para la cena y volver a subir para vestirnos.

Una vez con nuestras galas volvimos a estar todos reunidos en la habitación de la chimenea, y como ésta era ideal para hacerse fotos... pues preparamos una sesión que seguro os gustará porque, aunque no he visto aún ninguna de esas fotografías, el marco era absolutamente perfecto para la época que queríamos plasmar en nuestros trajes.

Eso si...se nos volvió a hacer tarde, y terminamos cenando a las doce de la noche. Aunque tardía la cena estuvo muy bien, con los patés, la tortilla (¡otra vez!) y el Cune de Haro que llevé y que me supo a gloria. Charlamos otro poco y después, en la sobremesa acabé en el patio con Lady Rebecca y miss McClelland, charlando de todo un poco. Creo que después de eso subí a hacer algo a mi habitación... otro rato de charla esta vez con muchas más damas, una idea que nos propuso Lady Raisah y que queda pendiente para otra reunión y... Lady Brandon, que es tan maja que solo se la puede querer mucho, mucho, mucho, vino a buscarnos porque abajo ya habían recogido la mesa y preparado todo para una velada absolutamente especial.

Aquí tengo que decir que Lady Brandon trajo consigo la fuente de absenta, su violín, libros... un montón de cosas para hacer la velada perfecta. ¡Ah!, y horas antes Lady Beatrix había ensayado con ella unas canciones (otra mujer que es un encanto de los pies a la cabeza). Así que, todos reunidos en el salón comenzó la velada. Lady Brandon tocó el violín, varias piezas que me encantaron, aunque tenga un oído musical pésimo. Lady Beatrix, pese a su ronquera cantó la mar de bien y con todo su cariño. Después la signora Camilleri nos leyó un relato corto que era la continuación de "El proyecto Adán" (como me gusta su manera de escribir), pese a que le daba vergüenza. Se lo agradezco muchísimo, ¡vaya que si!, que venciera ese reparo y compartiera su escrito con nosotras. Después, gracias a que Lady Victoria llevó su portátil y que la casa tenía wifi, pude leer un relato de uno de mis autores favoritos: M.R. James. El relato era "El grabado" y espero que os gustara tanto como a mi. Después se volvió a cantar, miss Greenwood tocó el violín tan bien que se hace difícil creer que solo lleva dando clases un año. Al final pude oír cantar a miss McClelland, y terminé llorando emocionada al igual que miss Ament y Lady V. Y es que no es para menos, tiene una voz increíble, y se notaba el sacrificio (como en el caso de Lady Beatrix) de cantar pese a tener castigada la voz tras tantas horas de charlas y risas. Lo dicho, no hay palabras para expresar lo muchísimo que me gustó oirte cantar... Impresionante. Bueno, después hubo más canciones, versión de El fantasma de la ópera incluida; canción religiosa con la signora Camilleri (un gustazo oirla cantar y ver la cara de estar pasándolo bien que tenía); recuerdo también el relato de el arte del asesinato, y la tanda de poemas de Baudelaire. Aquí tengo que decir, primero que no lo conocía (como tantas cosas que me quedan por descubrir), que ya tuve que preguntarle a Lady B. si hay algo que no haga bien (¡¡¡Eres mi idolo!!!!), y que hubo un momento aquelarre total que si llegan a estar los anteriormente mencionados "garrulos" habrían echado a correr para no acercarse nunca más.

Hacia las cinco de la madrugada ya no pude más y de despedí de las valientes que continuaban en el salón... y de ahí a las ocho y media de la mañana que ya no pude dormir más. Como habíamos quedado a las diez, me bajé a la cocina a desayunar con calma. Poco a poco fue llegando todo el mundo y nos encargamos de comer lo que había quedado y organizar qué se llevaba de vuelta cada una, porque después de todo sobró comida (como reza el dicho popular "mejor que sobre..." y la frase que sirve para cada refrán). A partir de ahí, confieso que el regreso se hizo accidentado, precisamente porque hemos estado tan tranquilas que no nos dábamos cuenta de como corría el tiempo... Pero bueno, decir que todos volvimos bien a casa, antes o después de lo esperado, pero volvimos, y muy felices. ¡Ah!, por cierto que quienes salíamos de Avda. de América tuvimos por un rato la suerte de pasar unos minutos con Lord Edward, que vino a saludarnos. Gracias por pasarte por allí y por ese ratito con nosotras. Espero que haya suerte con la organización del stand del Salón del Comic de este año ;)

Y ahora llega el capítulo de mis reflexiones, ¿o pensábais que os habíais librado de él? Pues no.

Para empezar daros las gracias a cada una de las personas que fuisteis por esforzaros en dar lo mejor de vosotras, por aportar tanto cariño y por, en definitiva, regalarnos un fin de semana maravilloso. Compartir la casa con vosotras estos días ha sido genial. Ha habido ratos en los que pensaba que estábamos como si aquella fuera una residencia para señoritas, que todas teníamos la misma edad y estabamos en esa época de nuestras vidas en la que solo hay espacio para divertirse despreocupadamente, gastar bromas y estar llena de cariño hacia la gente que nos quiere.

En mi brindis me habría gustado poder deciros que cada una de vosotras sois alguien único, especial y realmente valioso. Que me siento enormemente afortunada por haber tenido la oportunidad en mi vida de conoceros y pasar aunque solo sea unas horas en vuestra compañía... En fin, muchisimas cosas que no dije porque sabía que me echaría a llorar de tan emocionada como estaba.

Ha sido uno de los mejores fines de semana de mi vida (puede incluso que el mejor), he disfrutado como una niña, he tenido la suerte de conocer a damas que aún no había podido saludar en persona y descubrir que son aún mejor de lo que creía... me he reído como nunca, bromeado hasta la extenuación, llorado a mares por emocionarme... Vamos, que no tiene precio la experiencia y que tenéis mi palabra de que me esforzaré porque podamos repetirla.

En definitiva: gracias a todas por hacerlo mágico e insuperable. Han sido unas horas tan divertidas, emocionantes y estupendas que considero que ha sido un lujo poder vivir este fin de semana en primera persona.

A quienes esta vez no han podido acudir, no os pongáis tristes, que habrá más ocasiones y podremos compartir aventuras como esta o mejores, estoy más que segura. Ahora solo queda reponer energías y planear las futuras reuniones, que os aseguro cada vez van a ser mejores y más satisfactorias. A AUGUSTA le queda mucho por vivir, y estoy convencida de que superará con creces nuestras expectativas.

Un abrazo a todos y ahora... a esperar las fotos y el vídeo.



9 comentarios :

  1. Ha sido vivir un sueño precioso, gracias por todo. No me quedan más palabras para expresarlo.

    Besitos.

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  2. jajaja no me esperaba la ultima foto XDDD

    La verdad es que fue algo impresionante... creo que nunca mas tendré pereza alguna en viajar para reunirnos todas jijiji

    Y despues de ver estas pocas fotitos me repito... ibas impresionantemente real, y me sigues recordando a la mama de little Nemo jeje.

    Besikos wapa!!

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  3. El escote de tu vestido de noche es ¡espectacular! Me alegro mucho por tí, y por el resto de las participantes en este encuentro, que os lo hayais pasado tan estupendamente. Ahora, ¡a preparar lo del año que viene! ;) Un abrazo muy, muy fuerte.

    Carmen López y Martí

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  4. gracias a ti por hacerlo posible

    ¡¡qué bonitas fotos!! qué ganas de ver el resto, es que, la chimenea era el marco ideal ¿verdad?

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  5. Pues si, esa última foto es mortal! XD.

    Y estabas muy guapa con el traje de noche, que con tanto mareo no sé si te lo dije ;D.

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  6. Eaaaaaaaa Ese comando Norte de la Santa Chusma!!!!!

    Guapísima, en la vida te podremos pagar las risas de este fin de semana... en la vida!!!

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  7. La foto con las gafas de sol el super graciosa!!!!! Me encanta tu blog.

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  8. Rosario qué gusto poder leer tu blog otra vez después de tanto tiempo.
    Enhorabuena por todos los logros que poco a poco vais consiguiendo.
    He disfrutado mucho al leer el post de la reunión en la casa rural.
    Me alegro de que lo pasarais tan bién.
    Muchos besos

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  9. Llevo ya como dos años leyendo tu blog y me encanta, como no sé coser, nunca me había atrevido a comentar, pero que más da, si sólo quiero comentarte para decirte que soy admiradora de tus proyectos, tienes una habilidad enorme y me encanta pasar para ver que nuevos vestidos fabulosos, haz hecho, un beso.

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