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Una cofia regencia (imperio). The Challenge: #7 Accessorize.

Este es uno de los accesorios que hice para la recreación de Zaragoza y que tenía pendiente enseñaros con más detalle y de paso explicar cómo está hecho.   

Antes de nada me gustaría haceros una breve introducción al tipo de prenda que se trata, que bien servirá de explicación al motivo por el que la usé para esta recreación y espero que para más ocasiones. 

Como bien señalan en la web de Austentation (ver fuentes al final de este post):

"Las cofias eran usadas por todo tipo de gente y por diversos motivos. Las viudas y las madres llevaban cofias. Algunas mujeres casadas también decidieron usarlas. Las amas de casa y los sirvientes las usaban. Los niños las llevaban. Las solteronas las llevaban. Prácticamente el único grupo que no usaba cofia eran las señoritas durante ese período de tiempo en que no eran niñas y aún no eran solteronas (o como diría Caroline Austen: "mujeres que no eran muy jóvenes"), aunque Jane Austen llegó a usarlas a la edad de veintitrés años".

Como señala Patricia Bingham en Pemberley.com: "Por lo general eran las mujeres casadas y solteras las que llevaban cofias, aunque las damas solteras a menudo las usaban bajo sus gorros para mayor comodidad. Las cofias se usaban dentro de casa durante el día y la noche, a excepción de las ocasiones formales, en las que estas mujeres probablemente preferirían un turbante o un velo o cualquier otra cosa que también cubriría su pelo, pero con un poco mas de elegancia por la noche. Aunque las damas casadas no necesariamente llevaban cubierto el pelo para esas ocasiones especiales".

En esa misma web, esta vez es Caroline la que ofrece una información lógica y muy interesante sobre el uso de esta prenda: "en primer lugar, estoy segura de que la vieja tradición cristiana debe de tener algo que ver con ésto, y también el hecho de que estar sin una cofia se podría interpretar como quien dice "mírame y mira mi magnífico cabello, estoy disponible para cortejar" algo a evitar por las mujeres casadas y las solteronas; sin embargo tengo la sospecha de que la verdadera razón es en realidad un poco más práctica. (...) ¿Es que nadie comparte mi frustración al tener que apartar el pelo de mi cara mientras coso, leo, o hago algo más activo? Las mujeres casadas, solteras y sirvientes se cubrían el cabello para mantenerlo bajo control.(...) Cuando Jane Austen empezó a usar cofia, lo que quería decir que ella se había convertido en una solterona  (y tanto ella como Cassandra deliberadamente tomaron esa decisión,), escribió algo en el sentido de que sería estupendo para no tener que quejarse con de su cabello todas las mañanas. Estar sin cofia exigía tiempo y energía, por no hablar de las habilidades de peluquería."

Es decir: la cofia no sólo se usaba como un símbolo del estatus de la mujer sino que además tenía un uso práctico. Y aquí entra mi decisión de usarla en esa recreación y en las próximas: soy una mujer casada y mi pretensión siempre ha sido recrear conforme a mi edad y situación civil. Además de sumarle a esto el hecho de que por el momento sigo teniendo el cabello corto así que éste, amigas mías, es un as que podéis guardar bajo la manga cuando queráis recrear sin recurrir a una peluca.

Y ahora vamos al tema: ¿cómo hacerse una cofia? En principio yo quería haberla hecho de una maravillosa organza color marfil que tengo a buen recaudo, iba a bordarla y a esmerarme todo lo posible. Sin embargo como estuve mucho más ocupada de lo esperado el último mes tuve que recurrir a un plan B: encaje. Hace al menos un par de años mi querida amiga Inma me regaló un encaje MARAVILLOSO que he guardado como un tesoro hasta ahora. Me parecía tan fino, tan elegante y tan delicado que no quería emplearlo en nada por miedo a no hacerle justicia. Sin embargo cuando apareció mi plan B (esos que surgen cuando te vas a dormir preocupado por resolver un obstáculo en el camino y de pronto la idea aparece para salvarte el día) pensé que era la ocasión perfecta para darle un uso justo y que la cofia quedaría maravillosa. A mi al menos me parece una de las prendas más delicadas y bonitas que he hecho.


La confección es sencilla: son tres piezas a coser (a mano en este caso), la primera es la que cubre la frente y las orejas, la siguiente comienza a hacer el arco que termina en la última pieza, que es la que cierra la cofia. Obviamente este es un modelo, hay montones de modelos diferentes de cofia, todo depende de lo que queráis complicaros la vida. En Pinterest hay muchos ejemplos, podéis ver alguno en mi álbum de 1800-1820 para haceros una idea de las múltiples opciones que existían y como varían los modelos según avanzan los años. 

En mi caso saqué el patrón a partir de una cabeza de corcho blanco, como tengo una medida más o menos "estándar" de cabeza no necesité adaptarlo; después apliqué esos patrones a una tela para hacer una prueba o mockup, satisfecha con el resultado procedí a adaptar a los patrones las tiras de encaje que tenía. 

Os dejo un enlace de descarga de los patrones que hice, tendréis que añadirle los márgenes de costura que necesitéis, no olvidéis hacerlo u os saldrá una minicofia :)


 Y por último los datos del reto:


The Challenge:  #7 Accessorize / Nº 7 Accesorios.
Fabric:
Lace ivory / Encaje color marfil.
Pattern:
None / Ninguno
Year:
1813
Notions:
Lace ivory / Encaje color marfil.
How historically accurate is it?
I hope that it looks like enough to the caps  I've seen in illustrations of the time and photographs of museums. / Espero que se parezca lo bastante a las cofias que he visto en ilustraciones de la época y fotografías de museos.
Hours to complete:
4 hours / 4 horas
First worn:
In March this year, in the II historical reenactment sites Zaragoza 2013. / En marzo de este año, en la II Recreación histórica de Los sitios de Zaragoza 2013.
Total cost:
€ 0, the lace was a gift. / 0 euros, el encaje fue un regalo.


Y eso es todo, espero que os haya gustado este post y que os animéis a hacer vuestra propia cofia, como véis era una prenda indispensable y muy práctica. Un abrazo a todos.


*Fuentes:
http://austentation.tripod.com/caps.html

9 comentarios :

  1. Charo, tuve la oportunidad de decírtelo en Zaragoza pero también lo dejo en tu blog: ¡es genial! Me encanta como te sienta con esas ondas y como dices es muy socorrido el tema de la cofia en una recreación, además de ser históricamente correcto. Muchas gracias por los patrones y las fotos, jo, ahora me voy a enviciar a hacer complementos ;P

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    1. Muchísimas gracias Gemma, y gracias también por peinarme en Zaragoza, la cofia y el sombrero no habrían lucido igual de bien sin esos rizos que me hiciste :* No hay de qué, yo encantada de ayudar a crear los complementos adecuados para cada momento. Como me dijo una amiga una vez: fuera de bromas, la elegancia está en los complementos XD Un abrazo.

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    2. Fue un placer peinarte ^^ y tiene razón tu amiga, los complementos es algo fundamental en el conjunto Otro abrazo para tí :*

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  2. Precioso el material y precioso el resultado final. Creo que ambas cosas son importantes. Un buen material, que da riqueza al producto, un buen patronaje, y la costura. Y en tu caso se dan todos los puntos.
    Yo he hecho una, que mostrare en algún momento, pero no la veo debajo de un sombrero...creo que la tuya es más practica.

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    1. ¡Muchas gracias! Estoy deseando ver la tuya, si no cabe bajo un sombrero entonces es una señora cofia de las bonitas, a mi esas me encantan y tengo pendiente hacerme una. Seguro que la tuya me dará nuevas ideas. Un abrazo.

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  3. Mis felicitaciones, preciosa cofia. Tengo muchas ganas de hacerme una. El encaje es precioso.

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    1. ¡Muchas gracias! Anímate y si la haces, ¡fotos por favor! El encaje es una maravilla, pero es que Inma tiene un gusto exquisito. Un abrazo.

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  4. Lo que dice Caroline Austen es correcto y lo es porque yo también lo experimente hace mucho, mucho tiempo. Recuerdo que vivía en Guadalajara, Jalisco, México, cuando me encontré una especie de bonete, boina, o Dios sabe que era, color gris. Ni tarda, ni perezosa, me lo puse en la cabeza y me dio por vestir mi testa con él cada vez que se me ocurría andando en casa -hasta creo que tengo alguna que otra foto con esta cofia puesta. Yo no tenía el pelo muy largo, estaba creciendo y se me dificultaba recogérmelo en una coleta, así que opté por llevar cofia en mi casa. Mi madre me decía que estaba loca y que me encantaba el disfraz, mi abuela me veía raro, pero yo feliz con mi cofia gris. Muchos años después, en el 2010, para ser exactas, cuando me hice el vestido azul para la reunión de los Viveros, decidí hacerme una cofia a lo "señorita Austen". Esa misma que conociste en México, Charo, y fuí feliz, de nuevo, con ella puesta. La próxima que me haga tendrá que ser más grande porque tuve la impresión que, la que conservo, es tan pequeña como la primera gris que me encontré.

    He compartido mis la anécdotas con el mundo de la cofia para decirte, Charo, que tu cofia te quedó realmente hermosa, que te ves muy bien con ella en las fotos y que esta entrada me gustó mucho pues vi, expresado por escrito, lo que yo pensaba desde hacía mucho tiempo. Gracias

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    1. Pues a mi me ha encantado la historia, Carmen, y aún recuerdo lo que me fascinó que decidieras hacerte una para aquella reunión, con lo encaprichada que estaba con ellas me diste en todo el gusto :) Espero que te hagas otra y que le des mucho uso. Un abrazo muy muy fuerte :*

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