Índice con imagenes

Un sombrero imperio muy original. Challenge nº 9.

Este es otro de los accesorios que hice para la recreación de Zaragoza del pasado marzo. Como ya os conté en la anterior entrada, quería llevar una cofia pero claro, al ser ésta una prenda que se usaba en el interior necesitaba un sombrero, bonete o gorro que pudiera ir sobre ella. La cuestión es que no quería el típico bonete que se ve por todas partes (conste que los hay preciosos), quería un sombrero un poquito más original. Así que me dediqué a investigar y buscar y buscar hasta que pudiese encontrar algo que yo creyera que podría favorecerme (cosa que hasta casi el final no tienes seguro, así que no queda otra que guiarse por el instinto).

Hice una buena recopilación de fotos de museo, láminas y le dí un vistazo a los fotogramas de películas que he visto ambientadas en la época y cuyo vestuario me gusta. En esas andaba cuando me fijé en el sombrero que lleva Lucy en Sentido y sensibilidad cuando va a vistar a Elinor para seguir soltando veneno, algo que interrumpe Edward Ferrars dejándolas patidifusas. Creo que fue amor a primera vista (salvo el color, el color no me convenció para nada), la forma era tan inusual y el ala cubría tan poco la cara que de inmediato me dije: ¡es ese!. Terminó de convencerme el hecho de que yo creía haber visto un sombrero con una forma semejante en la multitud de láminas a las que le había echado un ojo. Lo busqué y ¡bingo! ahí estaba un sombrero parecidísimo y precisamente de 1813. Y para rizar el rizo... ¿por qué tiene esa forma de diamante en la copa? ¡Porque está inspirado en la estética militar! echadle un ojo a los que forman parte del uniforme polaco y yo creo que lo veréis tan claro como yo. Y es que la moda estaba muy influenciada por la guerra que se estaba viviendo en Europa, así que si un spencer podía lucir cordón dorado, ¿por qué no ir más allá e inspirar los sombreros también con la moda militar? 
Así que una vez decidido el "modelito" era hora de pasar al bricolaje y apañárselas sin el maravilloso buckram que sigo sin saber dónde comprar en España (y no anda el presupuesto para encargarlo fuera). Así que estos son mis materiales: entretela dura de la no adhesiva (se parece al fieltro pero no lo es), alambre delgado, hilo, aguja, la tela, valor y no poca imaginación.

Con la inestimable ayuda de mi padre me hice una idea de la forma que podría tener cada una de las tres piezas que lo forman (a él le gusta hacer cosas en fieltro y me hizo una maqueta chiquitita que a las muñecas les sentaba fabulosamente, jejeje). Así que una vez vista la forma recorté tres piezas en papel y las ajusté a la cabeza de corcho. Con esos patrones me dispuse a recortar las piezas en la entretela y a unirlas al alambre que arma la estructura, todo cosido a mano pero merece la pena.

Una vez estuvo hecha la estructura llegó el momento de colocar sobre ella las piezas en la tela final, de nuevo lo cosí todo a mano asegurándome de que tuviera la tensión adecuada para que no se formasen arrugas extrañas. Después llegó el momento de coser las piezas interiores y rematar los acabados.


El resultado es un sombrero ligero, estable, con el ajuste adecuado para que no salga volando ni baile en la cabeza. Os aseguro que con esta técnica se puede hacer cualquier sombrero forrado con la certeza de que no se aplastará ni se desmontará mientras lo usas.

Por último quedaba adornarlo, yo personalmente no soy muy de lazos ni de flores, pese a que es lo que se estilaba en la época. Por suerte también estaban de moda las plumas y ahí si que confieso que ¡me encantan!. Dudé entre plumas blancas o negras, pero después de pedir consejo ví un par de láminas que me suministró Eva que me convencieron de que en la época las combinaciones de colores eran de lo más variado y de que efectivamente las plumas negras se usaban fuera del luto. Creo que fue un acierto, de haber sido blancas no habrían resaltado al estar tan cerca del cuello plisado de mi camisa, de este modo hacen el contraste perfecto con el dorado de la seda y van en armonía con mi propio color de pelo. Cubrí las costuras con pasamanería del mismo tono que la tela para que no resultase demasiado llamativa y añadí como sujección para las plumas de avestruz una escarapela hecha con la misma tela del traje y coronada por un botón dorado.

En esta ocasión no tengo los patrones, pero creo que con las fotos y la explicación se entiende cómo se hace este o cualquier sombrero que queráis haceros. Espero que os haya gustado y si tenéis cualquier duda aquí estoy para intentar resolverla.

Los datos del reto:

The Challenge / El reto: # 9 Flora/Fauna / Nº 9 Flora y fauna
Fabric / Tela: Faux gold silk / Imitación seda salvaje color oro.
Year / Año: 1813
Notions / Materiales: Wire, trimmings, interlining, black ostrich feathers, button a scrap gold and russet twill / Alambre, pasamanería, entretela, plumas de avestruz negras, un botón dorado y un retal de sarga color teja.
How historically accurate is it? / ¿Cuán histórico es?: It is inspired by a 1813 fashion plate and completely hand sewn. / Está inspirado en una lámina de moda de 1813 y completamente cosido a mano.
Hours to complete / Horas para completarlo: 5 o 6
First worn / Primer uso:  In March of this year / En marzo de este año.
Total cost / Coste total: None, I had all the materials.  / Nada, tenía ya todos los materiales.


8 comentarios :

  1. ¡Estupendo tu sombrero! Me encanta la técnica que has usado y el modelo que elegiste. Yo también dí vueltas y vueltas al modelo para que no fuera el de siempre, aunque me encantan. Me tengo que hacer otro y creo que seguiré tus técnicas. El modelo aún lo estoy buscando. Lo dicho, te quedó genial y te favorecía mucho mucho :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu sombrerito era genial, sigo sorprendida de lo bien que conseguiste darle forma a ese material que a mi me resulta endiablado ;) Muchas gracias, guapa :*

      Eliminar
  2. Una entrada genial al igual que la explicación. La elección fue muy original y el resultado final estupendo como siempre. Y que decir de las risas que nos echamos con el "sombrero polaco"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Jajaja, fue muy divertido XD XD

      Eliminar
  3. Ya me las estoy imaginando yo risa y risa en Zaragoza a costa del dichoso sombrero ;) La verdad es que la sombrerería es todo un arte y te felicito, Charo por el resultado obtenido. Y tienes razón, coincido contigo de que si la pluma hubiera sido blanca, no hubieras dado ese golpe dramático que necesitabas para el total del conjunto. Si, reconozco que la pluma correcta era la negra :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Carmen! A mi ya sabes que es la que más me convence, que en blanco también hubiera quedado bien ¿eh?

      Eliminar
  4. Me parece una entrada muy instructiva.
    Me sorprende que solo con entretela y alambre rodeando la cabeza, haya conseguido un sombrero que parece muy consistente.
    Le doy la enhorabuena. El resultado es estupendo. Ya se lo he dicho en algún otro lugar y lo reitero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Creo que no lo he explicado del todo bien :S Con el alambre hice una estructura completa, las líneas principales del sombrero y después van cubiertas por la entretela, en algún plano van dos capas de entretela.

      Eliminar